Sábado, 16 de marzo

Llegamos a Tailandia un sábado por lo que no podíamos desaprovechar el mercado de Chatuchak. Después de un baño en la piscina del hotel, nos dirigimos a este mercado para empezar a descubrir uno de los aspectos de esta ciudad: sus mercados. Y es que aquí en Tailandia todo se compra y todo se vende.
El mercado de Chatuchak es uno de los más grandes donde podremos encontrar de todo pero incluso si no se quiere comprar, solo por conocer la esencia de Bangkok, merece la pena una visita.
Este lugar aparece en las guías como «uno de los mercadillos más grandes del mundo, donde parece congregarse todo lo comprable» Tailandia, Lonely Planet, pág. 134. Abre durante todo el día pero solo sábados y domingos. Es enorme y sus productos se organizan por zonas; podéis pedir un mapa en un punto de información o lanzarse a la aventura y perderse en el laberinto.

Se puede comprar artesanía, ropa, libros, monedas … Acabábamos de llegar al país y todavía no estábamos muy duchos en el arte del regateo. En los productos que no vienen marcados con el precio se puede regatear pero hay que seguir un protocolo. Después de que el vendedor te diga lo que vale el artículo, con una sonrisa le preguntaremos si se puede bajar y normalmente el vendedor preguntará el precio que ofreces. Conviene no ser agresivos y alargar el regateo demasiado porque la paciencia tailandesa no es infinita; es importante mantener el buen tono y el respeto porque si no no hay regateo que valga. Aunque hay otros mercados más apropiados para esto. Lo que sí que notamos es que al preguntar por algún artículo te hacían alguna oferta, especialmente en la ropa: tres camisas al precio de dos o la segunda camisa un poco más barata que la primera, por ejemplo.

Y por supuesto, en este mercado también se puede probar la comida. Tailandia es un sitio donde abunda la comida callejera en puestos y también donde podemos encontrar una variada oferta de bares. Aquí el truco sería ir a los que estén más llenos, como aquello de los bares de carretera y los camioneros … Un lugar perfecto donde probar el pad thai, pinchos de carne o un delicioso shake. ¿Será esta la bebida nacional de Tailandia (con permiso de la cerveza Chang)? El shake se hace con fruta fresca y hielo. Un zumo refrescante y natural de todo tipo de frutas: mango, piña, fresa, coco … El calor de Bangkok lo hace indispensable así que Freddy se hizo un adicto de esta bebida. El precio solía estar por los 50 bath (1,4 €)


Un mito que podríamos desterrar de Tailandia es sobre el picante. Es verdad que a los tailandeses les gusta la comida picante pero tienen el detalle de separarlo por si no lo quieres o en el momento en el que te preparan la comida puedes indicar que no lo quieres picante.

Aquí se puede pasar fácilmente un día entero y es, como digo, un sitio para hacerse una primera impresión de Tailandia y de su capital. El mercado parece un caos en sus calles laberínticas y está repleto de gente pero en ese aparente desorden podemos apreciar cierto orden, una organización tailandesa, distinta al menos a la vista occidental. Pero Bangkok y Tailandia es mucho más …
